¿CALIDAD O CANTIDAD? EL AUMENTO DE HORAS EN EL ÁREA DE EDUCACIÓN FÍSICA

 

El día dispone de 24 horas. Este es un hecho descriptivo, común y axiomático a todas las personas. Qué hacer con ese tiempo, cómo, por qué y para qué organizarlo, priorizarlo y aprovecharlo es el factor más importante, el cual está supeditado a las decisiones que cada cual tomamos en función de numerosas casuísticas.

Dentro del ámbito de la Educación Física (EF), tanto el profesorado como el alumnado disponen, según la comunidad autónoma, de dos o tres horas semanales. Si reducimos las 24 h/día a tan solo 1 hora/día, sigue siendo necesario analizar los interrogantes formulados acerca de con qué finalidad usamos ese tiempo destinado a la EF.

En ese sentido, las clases de Educación Física presentan varias particularidades que la diferencia del resto de materias. Centrándonos en la distribución de las tareas en EF, son varios los tiempos que hemos de considerar (Rodríguez-Negro, 2023):

Estas situaciones son de carácter prácticamente exclusivas en las sesiones de EF y, por lo tanto, tenerlas en cuenta nos ayudará a tomar mejores decisiones para aprovechar el tiempo al máximo. Y digo tiempo porque, del mismo modo, nos encontramos otros factores relacionados con la división de los tiempos en las sesiones de EF. Entre estos, podemos destacar los siguientes (García Sánchez, 2010; Olmedo, 2000; Rodríguez-Negro, 2023):


 Sin embargo, ¿cómo podemos organizar ese tiempo y en base a qué criterios?

El tiempo de compromiso motor, entendido como aquel que es destinado a la práctica de tareas motrices, es la parte que, por norma general, presenta mayor importancia. Según numerosos estudios (Uddin et al., 2020 y Chen et al., 2014; Mooses et al., 2017, citados por Saiz-González et al., 2024), el tiempo que se dedica a realizar actividades físico-deportivas de intensidad moderada a vigorosa se sitúa entre los 15,9 y 28,6 minutos en promedio. Ahora bien, ¿es acertado centrarse exclusivamente en el tiempo de compromiso motor?

Pues como diría Pau Danés, de según cómo se mire todo depende. Por ejemplo, si ponemos el foco en la obesidad infantil y en el descenso de la actividad física en los jóvenes, son varios los estudios y organizaciones como la OMS (2023) que alertan del aumento de la obesidad infantil (40% en España) y la inactividad física en los adolescentes (el 81% no alcanza niveles mínimos de actividad física semanal), siendo ambos uno de los mayores riesgos de mortalidad (González-Calvo et al., 2022 y Saiz-González et al., 2024).

Las recomendaciones de la OMS sobre actividad física en niños y adolescentes se sitúan en 60 minutos al día, debiendo ser de intensidad moderada a vigorosa. Por consiguiente, atendiendo solamente al aspecto cuantitativo, el área de EF contribuye a esta cuestión aportando desde los 16 a los 28 minutos, es decir, no llega a cubrir el 50% de las recomendaciones de la OMS si cogemos el mejor de los casos en promedio.

Este tipo de mensajes es el más recurrente en la mayoría de los mensajes que se vierten a través de numerosos medios de comunicación. Parece ser que el objetivo principal consiste en reflejar los problemas de salud derivados de la obesidad e inactividad física a través de una óptima biomédica, es decir, en la prevención de enfermedades (Saiz-González et al., 2024). Así pues, si solo dependiese de la Educación Física para solventar esta situación, habría que aumentar la duración de las sesiones a hora y media al día con cinco clases a la semana. A pesar de la utopía, ¿sería esta una solución conveniente y viable? ¿Son adecuados los mensajes que emite la prensa?

Volviendo a la cuestión referida, “donde ponemos el foco”, con los recursos y medios que disponemos a día de hoy, uno de los principales objetivos y potencialidades que atesora el área de EF es el de generar adherencia a la práctica, es decir, en conseguir que el alumnado tenga la capacidad para comprometerse y mantenerse consistente en la participación activa de actividades físico-deportivas más allá de las clases de EF. Y aquí viene el quid de la cuestión: ¿qué podemos hacer y cómo podemos lograr este objetivo? ¿Basta solo con aumentar el tiempo de compromiso motor y, por ende, el número de horas dedicadas a la Educación Física?

No daré ninguna receta mágica porque no la hay. Sin embargo, sí existen estrategias y determinadas maneras para lograr este objetivo, sin olvidar – y esto es crucial - que el contexto educativo y el status socio-económico de las familias son dos poderosas variables a tener muy presentes.

Los estudios que disponemos indican que para promover experiencias significativas han de darse 5 factores: interacción social, diversión, desafío, competencia motriz y aprendizaje personalmente relevante. (Beni et al., 2017; Fernández-Río et al., 2023, Fletcher et al., 2021; Ladwig et al., 2018 y Saiz-González et al., 2024). Siguiendo concretamente a Fernández-Río y Sáez-González (2023), la Educación Física con Significado (EFcS) debe contemplar los siguientes aspectos:

Para ello, los modelos pedagógicos (Pérez-Pueyo et al., 2021), el estilo de enseñanza empleado por el docente (Delgado-Noguera, 2015), el adecuado diseño de tareas y actividades, así como llevar a cabo procesos de evaluación formativa y compartida (Blázquez- Sánchez, 2017; López-Pastor y Pérez-Pueyo, 2017, Morales y Fernández, 2022 y Hortigüela, 2023), son de especial importancia para aumentar la probabilidad de fomentar la citada adherencia en el alumnado. 

Por puntualizar, es preciso señalar que la Educación Física no debe ser reducida a una mera cuestión física, sino que debe ir y vas más allá de la actividad física, contemplando otras dimesiones de gran valor como son la social, afectiva y cognitiva (Pérez-Pueyo et al., 2021).

Finalmente, cabría preguntarse lo siguiente: ¿qué pasaría si pudiéramos incluir el movimiento en el resto de áreas del conocimiento? Una propuesta que me parece realmente interesante y que tuve la oportunidad de conocer en mi canal de Youtube, viene de la mano de dos grandes profesores como son Pepe y Héctor: nos referimos al Proyecto Sinergia, que consiste en adoptar los principios de Educación Física para integrar el contenido académico con el movimiento. ¿Cumpliríamos así con las recomendaciones de la OMS sobre actividad física en el ámbito escolar?

La respuesta es compartida y está en nuestras manos como sociedad.

Muchísimas gracias por la atención.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Antonio Iván RL #CSEPyD. (2024, 28 de febrero). ¿CÓMO INCLUIR LA ACTIVIDAD FÍSICA EN ÁREAS COMO LENGUA O MATEMÁTICAS? | EL PROYECTO SINERGIA #58 [YouTube]. https://www.youtube.com/watch?v=QwVn8H_7SRc&t=1121s

Delgado-Noguera, M.A. (2015). Los estilos de enseñanza de la Educación Física y el Deporte a través de 40 años de vida profesional. Retos, 28, 240-247. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5147786

Fernández-Río, J., & Saiz-González, P. (2023). Educación Física con Significado (EFcS). Un planteamiento de futuro para todo el alumnado. Revista Española De Educación Física Y Deportes, 437(4), 1-9. https://doi.org/10.55166/reefd.v437i4.1129

González-Calvo, G., Otero-Saborido, F., & Hortigüela-Alcalá, D. (2022). Discussion of Obesity and Physical Education: Risks, Implications and Alternatives. Apunts Educación Física y Deportes, 148, 10-16.
https://doi.org/10.5672/apunts.2014-0983.es.(2022/2).148.02

Morales, M., y Fernández, J. (2022). La evaluación formativa: estrategias eficaces para regular el aprendizaje. SM.

López-Pastor, V., y Pérez-Pueyo, A. (2017). EVALUACIÓN FORMATIVA Y COMPARTIDA EN EDUCACIÓN: EXPERIENCIAS DE ÉXITO EN TODAS LAS ETAPAS EDUCATIVAS. Buenas prácticas docentes.

Pérez-Pueyo, A., Hortigüela-Alcalá, D., y Fernández-Río, J. (Coords). (2021). Modelos pedagógicos en Educación Física: Qué, cómo, por qué y para qué. Universidad de León.

Pérez-Pueyo, Ángel, Hortigüela-Alcalá, D., Fernández-Fernández, J., Gutiérrez-García, C., & Santos Rodríguez, L. (2021). Más horas sí, pero ¿cómo implantarlas sin perder el enfoque pedagógico de la Educación Física? (More hours yes, but how can they be implemented without losing the pedagogical approach of Physical Education?). Retos39, 345–353. https://doi.org/10.47197/retos.v0i39.80283

Rodríguez-Negro, J. (2023). La gestión del aula en Educación Física: herramientas y estrategias para el docente.

Saiz-González, P., Iglesias, D., & Fernandez-Rio, J. (2024). Más Educación Física: Análisis Crítico del Discurso Biomédico Predominante en las Noticias de Prensa ‘(’More Physical Education’: Critical Analysis of the Predominant Biomedical Discourse in Press Reports). Retos, 54, 541–547. https://doi.org/10.47197/retos.v54.103578

 

 

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